Pelotas: mejor la obra <br>que el producto
Esta noche se emitirá en TVE los episodios tres y cuatro de Pelotas (serie de 42 minutos que, por costumbre ibérica, las televisiones sueltan de a dos). Sin duda, es la mejor producción de comedia dramática que he visto en mucho tiempo, por eso me interesé bastante en leer críticas. Y entonces me encontré con que algunas la tratan bastante mal.
Y no hablo de gustos, donde todos podemos disentir. Hablo del planteo equivocado de las críticas. Voy a remitirme a una sola, en representación de muchas. Y escogeré la crítica de Susana Alosete (chicadelatele.com) porque casi siempre estamos de acuerdo y porque me sabrá perdonar que esta vez no lo estemos.
Susana titula su reseña así: “Pelotas: costumbrista, lenta y realista”. Y luego dice que, pese a estar bien hecha, posiblemente la serie no logre destacar en la programación, si se tiene en cuenta que el próximo lunes comienza CSI en Telecinco. En el párrafo siguiente dice que la historia (un grupo de gente que desahoga sus penas cotidianas en el fútbol) puede servir de desahogo a muchos; sin embargo, verla semana tras semana igual no engancha, porque no apetece sentarse un lunes a que la tele, que debería ser evasión, te muestre tus problemas.
Es éste, más o menos, el eje de la crítica de Susana, y de unas críticas cada vez más comunes en internet: la crítica global de productos sobre una parrilla.
Vaticinar que una obra dejará de destacar porque otra cadena pondrá otra cosa el mismo día, es no hablar de una obra. ¿Qué tal Paz Padilla en la serie, hace bien su papel dramático? Mira, no sé, porque dentro de una semana vuelve Grissom. ¿Son buenas las escenas, tan complicadas siempre, de unos actores jugando al fútbol? Quizás, pero la tele debería ser evasión. ¿El equilibrio de risas y llantos está bien manejado desde el guión? Si se pasa la serie a La 2, estará bien.
Quizás sea verdad; posiblemente la serie (que ha tenido dos episodios excelentes, equilibrados, redondos) no destaque esta semana y a la tercera la quiten. Pero no será sólo porque CSI ha llegado a Telecinco. Será, también, porque nosotros, los que hablamos de tele, en lugar de mirar una obra, estamos mirando un share, una parrilla, una guerra de cadenas.Será que a nosotros nos interesa más la metaficción de las salas de juntas, que la ficción en sí misma.
En lugar de hablar de lo que vemos, vaticinamos lo que irá a ocurrir en la cabeza de los descerebrados que deciden poner y quitar. (¿Cuándo harán una buena serie sobre directivos de televisión cocainómanos?)
Perdón por la disgresión.
Si habláramos más de las obras, y menos de las guerrillas internas y de los shares, quizás el epíteto “esta serie es lenta” comience a significar “esta serie es serena”. Y deje de ser un defecto y se convierta en una virtud.
La serie es excelente. Lo quiero decir otra vez. Es un lujo y un placer. Tiene todo lo bueno de las comedias dramáticas yanquis, pero además (al ser Made in Hospitalet) toca sentimientos mediterráneos que una yanqui no sabe tocar. Que no podría tocar en la puta vida.
Pelotas es un gran comienzo para hacer comedia dramática, de calidad en España. Quiero destacarlo y decirlo fuerte. No hace falta verla esta noche por la televisión, con las publicidades y todo eso. La web de TVE la ofrece online, en buena calidad, y completa. Se pueden ver los episodios 1 y 2 (unidos) desde aquí.
Que me perdone Susana, a la que esta mañana he usado como comodín. No he hablado puntualmente de ella, sino de una tendencia que se extiende en los blogs de televisión. Y no es una buena tendencia. Es aceptar la mierda en lugar de combatirla.
Es mejor hablar de las obras, no de los productos. Hablar de televisión, no de televisores. Y sobre todo, conversar con la gente, y no con los directivos.