Momentos de cine: “El imperio contraataca” (1980)
Nadie podrá negarme que la mente de todo cinéfilo contiene un buen puñado de secuencias inolvidables, de momentos estelares vividos en la oscuridad de una sala de cine. Así que me he dicho: ¿por qué no añadir una nueva sección en Extracine con esos pedacitos de metraje que, de una manera u otra, nos han llegado muy adentro?
Como gran aficionado a la saga galáctica de George Lucas, me he visto en la obligación de comenzar con una secuencia mítica de “El imperio contraataca”, probablemente la mejor de las seis películas de la franquicia. Sumergidos en el estupendo guión de Lawrence Kasdan y Leigh Brackett, las imágenes nos conducían a un final triste y cargado de desesperanza, y a una revelación que pondría patas arriba gran parte de lo que sabíamos hasta la fecha de Luke Skywalker, el protagonista de la historia. Seguro que todos sabréis de qué estoy hablando, así que no me enrollo más. Dadle al play, y luego sigo.
Impresionante, ¿no? Darth Vader, sith despiadado, sicario del Emperador, amante de los poderes malignos del Lado Oscuro de la Fuerza y archienemigo de la rebelión, resulta ser el padre de Luke. No estaba muerto, estaba de parranda, debío de pensar el ex granjero metido a jedi en ese crucial momento de su existencia, mientras intentaba aferrarse a la pasarela -y a la vida- con su único brazo sano. Y no quedaba ahí la cosa, sino que el bueno -o mejor dicho, el malo- de Vader decidía comentarle a su hijito del alma que por qué no se hacían amigos, le daban una patada en el culo al Emperador y juntos gobernaban la galaxia con mano firme. Total, que al pobre chaval, viendo el futuro tan oscuro que le esperaba, no le quedaba otra que arrojarse al vacío, ciscándose en los muertos de Obi-Wan Kenobi por haberle mentido respecto al paradero de su papaíto… Menos mal que el Halcón Milenario andaba cerca. Pero eso ya es otra historia…