“La huérfana”: típica pero efectiva

El catalán Jaume Collet-Serra vuelve a demostrar que no se le he perdido nada en el cine español con “La huérfana (Orphan)”, puro cine norteamericano de género y nueva vuelta de tuerca en torno a los manidos niños psicópatas: hace poco hablábamos por aquí de ella ante su proyección en el Festival de Cine de Sitges, donde se produjo una genial foto.
En principio, “La huérfana” no parecía tener nada para resultar ni mínimamente atractiva, pero había leído por doquier que Esther, la dichosa niña protagonista, esconde un secreto que supone un original giro sorpresa en el argumento. El asunto consiguió picar mi curiosidad, y lo cierto es que, una vez descubierto, el secreto de Esther no está mal. Se revela en los últimos veinte minutos de la historia y resulta curioso, original y hasta medianamente creíble en un contexto que, por lo demás, me resultó tremendamente divertido.
Porque esta película no es nada nuevo, pero es muy lúdica de ver en una sala repleta de gente que grita, aplaude y se lo pasa genial. Está rodada y montada con oficio, pone de los nervios a pesar de que sus derroteros están muy vistos y se toma poco en serio a sí misma, lo que permite que en el guión aparezcan líneas de diálogo desternillantes. El personaje de la niña asesina está tan pasado de rosca que uno se entretiene con sus maldades. Esther, además, está stupendamente encarnada por todo un descubrimiento, Isabelle Furhman, que encuentra el contrapunto perfecto en la sufrida interpretación de Vera Farmiga. No os recomiendo “La huérfana” fervientemente ni mucho menos, pero si os gusta el género y la veis sin prejuicios ni expectativas, la disfrutaréis.
Foto: Warner Bros. Pictures